Mi corazón trazado en tinta... Las mejores entradas de Presentimientos

martes, 23 de agosto de 2016

LA ESPADA DEL AUGURIO

     




       Como ya te he contado, la etapa más difícil de mi niñez fue a los cuatro años, edad a la que ingresé a la única Escuelita del rancho de la abuela.

    Mi madre me levantaba a las cinco de la mañana pues duraba una hora en bañarme, cambiarme y cepillar mis largos cabellos como si en ello le fuera la vida, me jalaba tanto  al trenzarme que he atribuido a eso mis ojos rasgados.
      Luego me daba el desayuno que consistía en un filete, frijoles refritos y un vaso con leche recién ordeñada y de "lonche" para la Escuela unos tacos y un pequeño refresco de Coca Cola, en ese tiempo nadie hablaba de la alimentación balanceada. Mi abuela poseía un rancho muy grande y próspero, se dedicaba a la cría de ganado, cerdos, guajolotes, gallinas y todo animalito que tuviera pies, ella lo criaba y en eso consistía el menú.

       El profesor lejos de intervenir o considerarme por ser la más pequeña o por el favor que mi madre le hiciera al haberme inscrito sin tener la edad para que él conformara su grupo y le dieran su plaza  era sumamente injusto y duro  conmigo. Tan sólo a la salida, cuando mi madre llegaba a recogerme acariciaba mi cabeza y le decía que yo era una niña muy inteligente, mi madre sonreía y eso me hacía feliz.


   Así que CON, SIN Y EN CONTRA DE TODO a los 5 años aprendí a leer y escribir.

     En el primer verano de las vacaciones escolares, mamá conoció a mi padre y todo cambió. Mis padres se casaron, nos fuimos del rancho de la abuela y me cambiaron de Escuela.

     Para mi segundo año de primaria, el maestro que me tocó era un verdadero ángel. Sus clases "una fiesta del saber" a la que nunca me gustaba faltar. Un maestro con auténtica profesión.

         No olvido mi primer desfile. Todos vestíamos de revolucionarios, encabezados por mi maestro, su hermano que también lo era y dos profesores más iban al frente. Mi profesor iba personificando a Emiliano Zapata y así el resto representando a los demás caudillos de la Revolución, montados a caballo. Nunca olvidaré esa mañana. El orgullo con que dirigían el desfile, pero, no fue en ese bello recuerdo donde germinó mi deseo de ejercer la Docencia sino al evocar aquél mi primer año en la Escuela del rancho. Después, ése 20 de Noviembre mientras marchábamos, marcando el paso, vestida como "Adelita”, al contemplar a mi profesor sonriendo, imponente, lleno de orgullo, mientras éramos ovacionados por la gente del pueblo, fue ahí, donde mi deseo se amalgamó y me dije:
"Yo quiero ser maestra, algún día lo seré"

      Años después confirmaría mi decisión hacia la docencia y jamás permitir el maltrato a ningún niño que estudiara  bajo mi cargo, como había sucedido conmigo.


Si, los niños también sufren, no todo es juego, risas y desbordante fantasía.

    Es por eso, al abrir las puertas del aula, como maestros debemos procurar darle en esas horas de enseñanza experiencias, gratas, divertidas, que al menos por ese momento olviden lo que sea que se tenga que olvidar, que rían, disfruten, aprendan y su corazón de niño se fortalezca.

     Todo ello es en parte el motor que impulsa mis cuentos sobre los oficios y profesiones, necesitamos sembrar en los niños su intención vocacional. Necesitamos profesionistas con verdadera vocación en todas las áreas de trabajo.

Docentes que hagan de sus aulas el mejor espacio de aprendizaje.


     No olvidemos que  en el futuro nuestros niños llevarán las riendas de la humanidad. Nos corresponde a Padres de familia, Abuelos, Maestros y Educadoras, forjarles con nuestros VALORES una ESPADA DEL AUGURIO para que llegado el momento, ante los embates de la vida, puedan ver más allá de lo evidente y tomar con firmeza y sabiduría las decisiones que se les presenten.
   Al nacer, no es llanto sino un grito el que expulsamos, el grito de triunfo ante la vida. Luego entonces, si hemos nacido guerreros y guerreras  ¡No nos conformemos con menos...!!!


“Ser guerrero o la ninfa desvalida,
ser Titán o gitana, es tu fortuna
Simplemente existir ¡Amar la vida...!!!
sean tu fe y el amor, ésa fuerza
que impulse tu armadura.

Simplemente existir y enamorarme
de la risa de un niño, del paisaje
a la pluma fluida abandonarme...
¡Soy apenas, quien plasma su mensaje...!!!”







martes, 16 de agosto de 2016

POR UN AMOR TAN PURO

      



         Estos días de invierno me recuerdan aquéllas mañanas de tibio sol….Mi padre estaba restablecido y tan sólo a unas horas de que  lo darían de alta del hospital. Mi madre y yo  siempre nos hemos organizado muy bien cuando de atender enfermos se trata. Ella cuidaba de mi padre por la mañana y en la noche, después de todas mis actividades como luciérnaga llegaba yo.

     Mi madre tiene el don de ganarse el afecto y la simpatía casi de manera instantánea de la gente, es muy platicadora y humana…así que ya había hecho amistad con las enfermeras de la clínica y la encargada de llevar los alimentos le tenía tanto cariño que siempre le llevaba sus comidas y la jefa de enfermeras del turno nocturno, tan estricta y parca como bella me cedía una de las camas del pabellón donde estaba mi padre para que no durmiera en el piso. Y por petición mía me hablaba cada que tenía que suministrársele el medicamento a mi padre pues me gustaba ser yo quien lo hiciera.

      Esa noche mi padre aún estaba despierto

-Hija…mi Socorrito
-¿Cómo estás padre? Veo que muy bien 
-Me preocupa tu cansancio hija
-Y ¿quién te ha dicho que me canso?
-Cuidas de mi toda la noche, casi sin dormir de aquí te vas al trabajo…Luego atender tus estudios, tú casa…es mucho hija…
-No.no es así papá…Me siento muy bien, EN SERIO
-Hija, sabes que recordaba hace un rato
-Que papá
-Cuando fuimos a visitar a Alberto, allá al Ejido
Y solté la carcajada
-Ajajajajaja…

Mi padre complacido de verme reír continuó

-Fue a los primeros meses que me casé con tu madre…en estas fechas de invierno…Tu madre y tú vestían de abrigos rojos…

Entonces… sintiendo una tibieza en mi alma agregué...

-Sí, lo recuerdo…Esa noche el carro se descompuso dejándonos varados a medio camino…mamá y tu decidieron que continuáramos caminando, de rato  viste que venía un auto y le hiciste la parada, pero se fue de largo como un bólido…Cuando llegamos a casa de Alberto se sorprendió al  vernos  y te dijo “José ,qué andas haciendo a estas horas, es muy peligroso, yo venía del pueblo y he pasado un susto.Pero Dios me cuidó….en el camino que se me aparece  un diablo…con su esposa diabla y su hija diablita…Entonces Alberto nos vio a mi madre y a mi vestidas de abrigos rojos y se soltó riendo…” Éramos nosotros que susto le dimos Ajajajajaja...

-Mi padre soltó la carcajada y reíamos sin parar…

    No había cansancio ni  tristeza, todo incluido el aún latente  amor por Cristian se esfumaba ante la tibieza en mi alma,el amor a papá, ése calor  que abrigaba y hacía resplandecer mi corazón.





     Mi vida afectiva no ha sido sencilla,hay días que no son sencillos para nadie,también hay quienes te dicen NO VIVAS DEL PASADO...Pero a mi,hay momentos de mi pasado que impulsan mi vida,que ahuyentan la melancolía y que me recuerdan lo fuerte que soy ante la adversidades de la vida.Y sabes...Lo más glorioso es pese a todo seguir caminando,seguir adelante,aún cuando no haya más camino por andar....Abrirlo,cuando el amor es puro,bien vale caminar. 





CAMINAR

Que importa
caminar por el mundo
en soledad sin par
que la gente te juzgue
por no saber amar…

Que importa
otros sueños  esperan
con un nuevo fulgor
camina en paso firme…
¡No temas al dolor!


Que importa
caminar bajo nubes
entre un vendaval…
toma de las tormentas
aires de libertad

Por un amor tan puro
¡Bien vale caminar….!!!









martes, 9 de agosto de 2016

UN NUEVO CIELO

   






         Acompañar a mi amigo Ricardo a llevar educación a nuestras  indígenas, ha sido la más bella experiencia que pude tener...chicas que poco a poco se habían ido abriendo al dialogo, a la convivencia, a contar sus historias, como de la discriminación de la que habían sido objeto  al intentar asistir a la Escuela,de la llegada de algunos “historiadores” que aprovechando la ingenuidad de algunas de ellas las habían seducido para después abandonarlas embarazadas, en la Comunidad Indígena la mayoría de las chicas vivían solas, con dos o tres niños, pocas en matrimonio, tal pareciera que el viajero sólo había llegado ahí como un  ambicioso y cobarde conquistador.

       Tenían una fuerza que nos contagiaba, un espíritu indomable que les permitía reír aún en medio de su falta de  estudios, de sus carencias, sólo materiales, porque la riqueza de su lengua, su cultura y sabiduría eran envidiables, orgullo de nuestras raíces, curiosamente siendo su maestra, eran ellas quienes me enseñaban, en cada actuar, en cada palabra, en cada tejido que rodeaba nuestra improvisada escuela y cuando la Jefa tribal  empezó a  enseñarme el dialecto, hablándome sobre sus abuelos, la historia de cada río y cada roca, entonces me preguntaba en mis adentros, quién enseñaba a quién.

                 A nuestra causa se unieron dos jóvenes normalistas recién egresados, a sabiendas de que no había paga, que las condiciones eran adversas y un invierno fatal, abrazaron nuestros ideales, llenando de felicidad mi corazón.
   
     Al término de cada asesoría  nuestras alumnas nos ofrecían una ceremonia de bendición y un platillo típico de significado especial para la tribu, aunque les decíamos que no era necesario, pues les ofrecíamos nuestro trabajo gratuitamente, siempre nos sorprendían con algo especial. Esos viajes nutrían mi alma, la nube gris había desaparecido ante ese canto místico de nuestras indígenas, sometida  quizás en los atrapa sueños que me regalaran y pendían de mi bolso.

           QUÉ ERA MI DESAMOR,COMPARADO CON EL DOLOR DE SER VEJADA NO SÓLO DEL CUERPO SINO DEL ALMA,QUÉ ERA MI DESAMOR COMPARADO CON EL DOLOR DE ESAS JÓVENES CUANDO SU HIJO LES PREGUNTARA POR SU PAPÁ Y NO PODER DECIRLE  QUE ERA HIJO DE UN CANALLA…Comparado con todo eso, mi nube gris, era la nada .

      Aquélla noche, mientras las chicas danzaban y cantaban a la luz de la fogata, agradeciendo nuestra labor, reverenciándonos como verdaderos Dioses, mi amigo Ricardo acariciaba suavemente  mi mano y yo me sentí llevada en éxtasis a una felicidad que resplandecía en mi corazón...lejos, muy lejos de ésas murallas que aprisionaban mi razón. 
         A veces al ver un dolor más profundo, nos damos cuenta que no somos los únicos a quienes se les ha caído el mundo, al ver desatados otros infiernos, nos damos cuenta que tal vez ,si tal vez podemos aspirar a un nuestro propio  cielo.
       


FUEGO Y CIELO

Cada cual en su vida
cada cual en su infierno
esperanzas fallidas
corazones de hielo.


Pero todos buscando
en dolor la templanza
en nostalgias la dicha
¡En vacíos  abundancia…!!!

He encontrado consuelo
Entre el fuego y el cielo…


Entre sabanas frías
aclamando  el olvido
extrañando   caricias
¡De un amor ya perdido…!!!


He encontrado consuelo…
Entre el fuego y el cielo.

He encontrado alegría
en la fe y lo divino
La pasión desmedida
¡En los juegos de niños…!!!

He encontrado consuelo…
¡Entre el fuego y el cielo…!!!









martes, 2 de agosto de 2016

ELEMENTAL





 
Desde que tuve uso de razón siempre quise ser maestra, en los veranos, a mis apenas 7 años reunía amiguitas, vecinas y les proponía jugar a la escuelita. Mi padre era muy observador y siempre estaba al pendiente de mí. 

      Una tarde después de que mis amiguitas se habían ido, mientras recogía mi improvisada escuelita me dijo:
-Oiga mija*, yo veo que usted siempre es la maestra
-Si papi
-Y qué ¿Las demás no se enfadan de ser siempre las alumnas?
-No
-Y dígame algo, en todas las escuelas, cuando los alumnos terminan sus clases, les dan un Reconocimiento, un documento de que estudiaron y usted… ¿Que les va a dar?
-Ah sí, pero es un  juego papi, el ultimo día jugaremos a las comiditas y les daré regalos a todas
-Sí y ¿De dónde va a sacar para comprarles regalos a todas?
-No lo haré, tú me los comprarás ¿A que si papá? J
    Entonces mi padre se soltó riendo y eso era un SÍ, YO LOS COMPRARÉ.

     Papá vio ésa pequeña chispa vocacional que había en mí y me enseñó a no dejarla ir.
       
      Años después al iniciar mi carrera como educadora, me daría cuenta de que ese medio no era tan entrañable como yo lo suponía.

             Después de egresar como Educadora, motivada por mi deseo de superación y el hambre que siempre tuve por el estudio, estudié una Licenciatura, el ambiente era muy muy difícil, sólo éramos cinco educadoras de un grupo de 25, el resto eran maestros y maestras de educación primaria y secundaria, nos veían como simples niñeras, no sólo lo pensaban, lo decían y en voz muy alta. Para ellos, en educación, éramos la nada.

      En una ocasión, cuando un  maestro me pidió pasar al pizarrón, uno de los compañeros gritó:
-Es educadora profe, no conoce el gis…Jejejejeje
       Todos se soltaron riendo, excepto mis compañeras…Contrario a lo que se esperaba yo también me reí, una niñez nada sencilla me había curtido* contra las burlas y la envidia.

      Meses después, en un breve receso en clase, el mismo compañero que continuamente se burlaba de nosotras se acercó a mí
-Oye Mary  ¿Me podrías ayudar? Necesito una manualidad para que hagan mis alumnos por el día de las madres, ustedes las educadoras son muy creativas
   Entonces un toque de Diana* llegó a mi mente y con voz muy alta y sonriendo le respondí:
-¿Dices que necesitas ayuda para hacer una  manualidad?  Wuauu…Cuanto lo siento, pero somos educadoras, si no “conocemos el gis” mucho menos sabremos de manualidades –y diciendo esto me reí seguida por el resto del grupo.
     El compañero quebró dos lápices que traía en sus manos y se alejó del grupo.
¿Venganza? Nunca
¿Justicia?  Siempre

      Justicia, venganza, amor, odio, la línea que divide estos sentimientos es fina y delgada. La diferencia es sencilla.  Aunque dicen que la venganza es el platillo de los Dioses, si te obsesionas en ello, ése manjar termina consumiendo tu alma. La justicia  puede buscarse, pero a veces, hay algo más, existe una “estocada circunstancial” ésa oportunidad que la vida te da de poner las cosas en su lugar. Éso es,elemental.    














     Los tiempos han cambiado, son pocos los padres de familia o docentes que nos creen simples cuidadoras de niños, la educación preescolar hoy en día es obligatoria y reconocida como una etapa esencial en la vida del niño.






GLOSARIO:
*Mija: Abreviatura cariñosa para decir Hija
*Toque de Diana: Sonido de campanas o de ciertos instrumentos musicales que se ejecuta como señal de festejo  o aviso de algo.
*Curtido: Palabra coloquial para decir que te has endurecido ante ciertas actitudes y no te afecta vivirlas o tienes cierta experiencia en el asunto que estás tratando.

martes, 26 de julio de 2016

ESCUCHA

     
     



      Dicen que si quieres conocer el alma de un ser humano basta que veas como trata a los animales, coincido en cierta manera con eso, ya que también creo es  parte de una cultura familiar. En mi caso soy amante de la naturaleza, quizás porque  mi madre, al igual que sus hermanos nacieron y vivieron los primeros años de su niñez junto a una reservación india, a las orillas del Río Colorado, frecuentemente sus casas eran inundadas por la corriente del río así que para ellos era natural ver a las víboras flotando entre las cazuelas y las mantas. Fue un perrito salvaje, que nunca supieron de donde llegó quien enseñó a nadar a mi madre a sus apenas cuatro años. La gente se sorprendía de ver a la pequeña bebé colgada del cuello del animalito recorriendo las orillas del río.

Si no fuera porque lo escuché de labios de mi abuela, no lo habría creído.

La abuela cultivaba hierbas medicinales con las cuales curaba a todos en el ejido, remedios que le habían sido enseñados por los indios. Comprenderás que la naturaleza y nosotras siempre hemos estados muy ligadas.

     En nuestra familia se ama la naturaleza tanto como a los animales, mi madre les "habla” a sus flores para que estén felices y crezcan hermosas y  yo  "hablo" con Cherry mi perrita, juego con ella acariciándola cuando me siento feliz, sé que me entiende y me alegra con sus brincos y ladridos, incluso cuando estoy bajo de una nube gris...la tengo a mi lado, quieta, amiga silenciosa, hasta que vuelve a filtrarse un nuevo rayo de sol. Créeme  ,ella y yo nos entendemos.

     Por desgracia no en todos las familias se inculca, ya no te digo que amen a los animales, simplemente el respeto a su vida, ya que lo queramos o no, el universo, éste planeta, es de todos.

     Algo que recuerdo al hablarte de esto es en una ocasión en que por defender a una de nuestras perritas, vi pasar mi vida frente de mí.


    Aquel día, un joven bastante drogado pasó muy cerca de la casa, “niebla" nuestra perrita hizo su trabajo y comenzó a ladrar, el hombre al escuchar sus ladridos empezó a lanzarle piedras, justo en ese momento llegaba yo, al estacionar el auto alcancé a ver como mi hermano José salía molesto, el hombre le estaba reclamando:
-Porque no callas a tu perra-le gritaba el hombre
-Ladra porque está en su casa, no tienes por qué apedrearla, guey-Le contestó mi hermano en ese momento mi madre ya había abrazado a "Niebla" y yo había bajado rápidamente del auto.
-Apedreo la perra porque me molesta y si no te gusta éntrale-el hombre había abierto sin problema el portón de la casa, sacando una navaja destinada a atravesar a mi hermano. Con el corazón golpeando en mi pecho corrí y me interpuse en medio de los dos, a centímetros del arma, pero el hombre estaba muy drogado y no se detuvo.
-También a ti te llevo por delante-me dijo, entonces, con el filo marcando  mí costado, lo  único que se me ocurrió fue decirle a mi madre:
-No hagas caso a nada mamá, anda y ¡Habla a la policía...!!
Dentro de la poca lucidez que tenía el hombre se alertó y huyó, y si a mi madre y a mi, nos volvió el alma al cuerpo. Para mí no era la primera vez que me encontraba en medio de una riña, pero aun así mi madre se asustó muchísimo tuvimos que llevarla al Médico, por fortuna no pasó a mayores. Se niveló su presión arterial lo suficiente para regañarnos a mí por haberme atravesado frente al arma y a mi hermano por no haber cerrado bien el portón y así haber evitado que el hombre hubiera entrado hasta adentro de la casa. Entonces mi hermano y yo supimos que mamá ya se sentía mejor.

Al llegar a casa "niebla" nos recibió brincando y ladrando, jubilosa.

   


     Hombres, virtuosos o sagaces, divinos o perversos, mujeres, finas damas o intrépidas gitanas, aves, flores, animales, todas  y todos formamos   parte de  este gran diseño.

     Hay momentos en los que creo que quizás nuestros oídos se han vuelto tan artificiales que no escuchamos... el grito de júbilo con que somos reverenciados por la madre naturaleza ante nuestro poderío o su callada tristeza ante la frialdad con la que nos conducimos.

Cada amanecer nos da la oportunidad de florecer...Naturaleza, hombres y mujeres, Somos incomparable melodía.

Cada amanecer, el universo nos ofrece su belleza, inclinándose  a nuestros pies, correspondamos pues,  brindándole nuestro tributo de amor, respetando la vida.






ESCUCHA

Escucha...

El versado vaivén de mi poesía
cuya lira te nombra sin cesar
un mensaje de amor ante la vida
y el anhelo de mi alma al despertar.


Escucha...

la callada tristeza de los niños
ésos que ves pasar en el andén
desprovistos de abrigo y de cariño
¿Qué no escuchas el hambre de su ser?


Y cuando veas con pesar
tus ilusiones perder
es que precisas caer
para aprender a volar.


Escucha...
  
el silencio del mar y las estrellas
te darán ésa paz que necesitas
y se noble,olvidando las querellas
contemplando el milagro de la vida.



Escucha...
  
Aves, flores,universo
todo debe resguardarse
¡Todos tienen poderío...!!
su vida debe cuidarse
cual corazón desvalido.


Y cuando veas con pesar 
tus ilusiones perder
¡Es que precisas caer...!!!
para aprender a volar.  









martes, 19 de julio de 2016

EL TERCER CIELO

    




      Como te he contado antes, mi madre fue abandonada por mi padre estando embarazada de mí, para la familia eso había sido el peor de los pecados, mis tíos eran sumamente  conservadores, la culpaban  a ella por no haber sabido “elegir” un buen marido y no haber sido una “buena” esposa, así que mi madre se iba cada semana a la Ciudad a trabajar y procuraba estar el menor tiempo posible en el rancho, sólo los fines de semana. Eran tiempos difíciles, no era fácil que le dieran trabajo pues la veían con su niña en brazos y muchas veces la rechazaban.
      Hubo una noche muy dura, el poco dinero que había conseguido se había terminado, no había comida ni para ella ni para mi…Había buscado con desesperación en su bolso y nada…ni un peso. Mi madre siempre ha sido mujer de fe. Esa noche se encomendó  a Dios esperando que con su divina misericordia la socorriera.
      Mi abuelo había sido su único apoyo pero había fallecido solo unos meses antes, sin él, no contaba con nadie y esa noche de hambre, soledad y tristeza mi abuelo la visitó por medio de un sueño.

     “Hija, sé que estás necesitada y por eso he venido, ten te dejo estas monedas ¿Recuerdas que un día  tú me prestaste un dinero?, he venido a pagártelo. ¿Recuerdas la promesa que nos hicimos un día, que el que muriera primero vendría a decirnos si había gloria e infierno? pues hija….Si hay gloria y hay infierno, pero gracias a Dios yo tengo un rayo de luz, míralo-entonces mi madre recuerda haber visto la figura de mi abuelo iluminada por un pequeño rayo de luz y entonces mi abuelo  se despidió diciéndole: Como señal de que es cierto que vine a verte  encontrarás la puerta de enfrente abierta, por una puerta voy a entrar y por la otra voy a salir…Me voy hija mía tú ahorita no puedes acompañarme porque donde yo estoy tú aún no puedes llegar.” Después de eso, mi madre recuerda haber visto alejarse a mi abuelo perdiéndose su figura en bellas lomas blanquecinas.

      A la mañana siguiente mi madre se levantó sobresaltada y lo primero que vio fue  el portal de la casa abierto, en el cual  siempre ponía un gran candado por seguridad  pues vivía sola y tenía miedo de que alguien nos hiciera daño y  la puerta de atrás estaba abierta también.
     Triste, asombrada y pensativa, recuerda que me tomó en brazos para salir a ganarse el pan, al tomar su bolso se dio cuenta que algo sonaba, eran las monedas que mi abuelo había puesto en sus manos en el sueño. Ésa mañana lloró de tristeza, esperanza y felicidad y ambas pudimos comer, descansar y regresar a visitar a la abuela con mediana prosperidad.







Dicen que la fe mueve montañas, yo creo que con fe y  amor se hilvana la esperanza, yo creo que existe un cielo, no ése al que te catapultan las noches de deseo…No ése cuyas nubes se extienden en el firmamento…Existe un tercer cielo, ése que cuando sientes que para ti ya no has más nada, hace renacer tus alas…No dejes de creer, hay un cielo que da luz a tus noches más oscuras rescatando tu alma, el cielo inquebrantable de tu fe.