Mi corazón trazado en tinta... Las mejores entradas de Presentimientos

miércoles, 25 de diciembre de 2013

HOY

     Este es el primer poema con el que llegué a +google....Todavía sin imaginar que iba a conocerte y llegarías a ser tan importante en mi vida,venciendo distancias,noche a noche y día a día...Es especial para mi y "hoy" lo comparto.Ojalá te guste :) ♥ 

HOY

Hoy creí escuchar tu voz
y contemplar tu mirada
hoy sollozando en mi almohada
lamenté mucho tu adiós.

Hoy he vuelto a recordar
la miel de la seducción
tu gallardía al caminar
y aquella nuestra canción.

Porque el recuerdo es constante
cuando el amor no se olvida
porque tú eres el causante
¡De tanta melancolía!

Pero el tiempo ya domina
el rumbo de mi destino
así aquel querer termina
y emprendo un nuevo camino.

Hoy al recordar tu olvido
aprendí de mi dolor
que no todo está perdido
¡Porque aún creo en el amor!




viernes, 20 de diciembre de 2013

DIOS

      La noche estaba tan oscura, no había una sola estrella en el firmamento, apenas  podía verse la luna entre la negrura de la noche…Si iba a un recital, porqué estaba en ese bosque….mi vestido dorado se arruinaría….Como pude perderme, cuando el auto falló pensé que estaba cerca del lugar. Ahora estaba perdida…Un extraño presentimiento se agolpó en mi pecho, tenía mucho miedo, sin saber porque empecé  apurar el paso, algo o alguien venía detrás de mi….venciendo el pánico pude voltear para ver por un segundo como un lobo se arrojaba hacia  mi…Corrí…corría mucho….Mi mente gritaba pidiendo ayuda…”¡papá…papá…!” pero de  mis labios no salía una palabra…de pronto dejé de sentir el suelo… mi mente y mi cuerpo se colapsaban…. Caía abajo…más abajo….todo era absoluta oscuridad,  de un frio glacial que amordazaba mi ser….justo cuando parecía que mi cuerpo llegaba al   fondo del abismo, desperté…
Entonces, dije una oración, la que siempre digo al despertar de un mal sueño “Señor, te entrego este día, bendíceme”

     El despertador me marcaba las 7 de la mañana, había dormido demasiado, si no me daba prisa llegaría tarde al trabajo…Al incorporarme  un fuerte dolor atravesó  mi espalda…Era tan intenso que sofocaba mi pecho. Y mis piernas….algo ocurría con mis piernas, no podía moverlas…

-Se me va a pasar, me repetía-sí, se pasara…-Pero el dolor no cedía y mi cuerpo estaba paralizado-…No puede ser, no puede ser…Debes ser  el frio…

 8 de la mañana.

Aún postrada sobre la cama, cada que intento por  incorporarme traía un fuerte dolor cimbrando mi cintura.
-Estoy bien-me dije-pero mis piernas no respondían, estaban paralizadas.

     La voz de Cristian detrás de la puerta me sobresaltó

-¿María? ¿Estás ahí?
-Sí, pasa

   Rápidamente, empecé  a controlar el pánico, necesitaba  ayuda pero no sería de él

-¿Que paso? ¿No irás a trabajar?
-No
-Tú nunca faltas
-¿Me harías un favor?
-Si…Pero antes…quiero decirte de  lo de ayer…No debí tratarte así
-No, no, olvida eso…hazme un favor
-Como tú digas
-Habla a mi Directivo para avisarle que no podré presentarme hoy…Y también háblale a mi hermano José Luís que me urge verlo, pero que no le diga a mis padres que vendrá, por favor. Solo eso por favor...

Christian me veía fijamente, pero mi dolor fue disimulado por una fría sonrisa
Y me hizo la pregunta boba que siempre te hacen cuando hay una ruptura.

-¿Estarás bien?
-Sí.

   Pero no estuve bien, tan pronto cerró la puerta me encorvé del dolor. Momentos después llegó mi hermano
-¿Que sucede hermana?, vine  en cuanto pude

Verlo me bastó para empezar a sollozar

-Hermano No puedo caminar…No he podido levantarme desde esta mañana…Que voy a hacer hermano

-Atenderte, te llevaré ahora mismo al Doctor…-Me dijo mientras me abrazaba con todas sus fuerzas recibiendo mis lágrimas-Debe de haber una razón médica para esto
-No lo sé hermano, estoy bien, no sé qué esté pasándome…

      Tan pronto me calmé un poco fui llevada en brazos al auto de mi hermano….Me trasladaba a la clínica mientras, en el trayecto, trataba de animarme contándome chistes simples pero que me hacían reír a pesar de que el dolor en mi columna estaba latente. Mi mente era un caos. Y si no volvía a caminar ¿Que sería de mi padre? Y mi trabajo. ¿Volvería  a trabajar? ¿Sería ese mi destino, estar en postrada en una silla de ruedas? ¿Qué pasaría con mi vida?  Y mis padres….Entonces en medio de esa maraña de angustia le dije a mi hermano:
- Papá y mamá no deben enterarse por ningún motivo de esto
-Pero
-No hermano…

Habíamos llegado a la clínica y mientras mi hermano bajaba a por una silla de ruedas, como nunca recordé a  Ricardo, el único hombre que me amó más allá de sí mismo, pero también alguien a quien el cielo no le permitió quedarse…Recordé sus  palabras, las que alguna vez me dijo al verme  abatida por la vida:

“La margarita es mi flor favorita, le encuentro un significado si tú quieres  divino, es tan frágil y siendo su tallo tan delgado cómo te explicas que a pesar del viento y las tempestades  se mantenga erguida incluso incrustada en un arreglo floral…. ¿No eres tú más fuerte que una margarita? “ 

  Y a pesar del dolor físico que me aquejaba, de la incertidumbre que me invadía, mientras mi hermano me depositaba suavemente en la silla de ruedas estando tan frágil desee con toda mi alma ser tan   fuerte, como una margarita.

-Vas a estar bien hermana-Mi hermano me alentaba mientras nos desplazábamos al interior del hospital
-Sí, hermano, he entregado  este día al Señor.


DIOS

Dueño y señor de mi vida
bálsamo de fe y amor
esperanza que cautiva
y ennoblece mi dolor.

En ti el amor es perdón
porque es sabia tu virtud
porque colmas mi inquietud
con tu santa bendición.

Amor que no me traiciona
ni me causa decepción
amor que no me abandona
y cultiva mi ilusión.

Porque brilla mi destino
con la luz de tu verdad
¡es que sigo en el camino
versando mi realidad!

Autora: María del Socoro Duarte Hernández





martes, 17 de diciembre de 2013

AMASTE Y FUISTE AMADO

“Señor, ayúdame y perdóname”   Esa era mi plegaria, en el estudio, frente al espejo, mientras me preparaba para visitar a mi padre….Era su  primer día fuera de la clínica, después de varias semanas internado, mi madre había preparado una comida para recibirlo y reunirnos…

      Por ningún motivo podía permitir que mi padre sospechara   de mi separación, de mi fracaso…, mucho menos del dolor que se anidaba en mi alma .así que le pedí a Christian  que me acompañara…SI, la tranquilidad de mi padre estaba por encima todo.

    Y aunque pareciera una locura, Agradecí a mi Dios haber vivido en el pasado con un verdugo, al menos había aprendido a fingir, a ocultar el dolor por terrible que fuera. Dolor… Un leve dolor   se agolpó en mi cerebro…Me había sucedido antes, en la clínica, algunas noches mientras cuidaba de papá…Pero se había pasado rápidamente.

     Los últimos toques de rubor en mi rostro, los aretes, un poco de labial y listo. Sí, me veía muy bien.

    Al vernos llegar el rostro de mi padre se iluminó causándome un leve dolor en mi corazón, los médicos dicen que el corazón no duele, que sólo es un musculo, pero…aquel día a mí me dolió el corazón mientras mi padre sonreía lleno de felicidad.

-Hija. Christian hijo, pasen…vieja ¡ya está aquí mi hija…!!!

    Tomé la mano de Christian y le sonreía mientras nos acercábamos a papá…Como una mujer enamorada, porque quizás  aún lo estaba.

-Papito, por fin en casa papá
-Suegro como está-Lo saludó Christian mientras nos instalábamos en torno a mi padre

-Hijo, que feliz me hace verlos aquí, conmigo…-Luego mi viejo volteó a verme, su mirada llena de amor-Cuando conocí a mi mujer, le juré que nunca la abandonaría ni a ella ni a nuestra hija y así ha sido…Y así será, he sido muy afortunado, le doblo en  edad a mi mujer y aun me ama…Cuando mi hija te presentó conmigo te confieso, te digo la verdad, tenía mis dudas…Sobre todo porque  ella había  sufrido mucho antes de conocerte, un canalla le destrozó el corazón, pero me has demostrado que eres un hombre cabal…ven hijo y abrázame, gracias…por hacer tan feliz a mi hija.

       Horas más tarde, ya en  casa, me sentía tan agotada…me encaminé al estudio cuando el brazo de Christian me aprisionó Y empezó una fuerte discusión.

-¿Que sucede?
-Hasta cuando….te pregunto, hasta cuando podrás perdonarme. He hecho todo cuanto me has pedido, hasta fingir con tu padre que somos la pareja ideal, cuando apenas me diriges la palabra.
-Perdóname entonces tú a mí, yo no pienso dar marcha atrás
-Quisiera saber dónde está la mujer de la cual me enamoré…eras tan dulce  ¡Te desconozco..!!
-Te lo suplico, estoy agotada, necesito descansar…no me siento bien, por favor
-¿Es por Antonio? Quizás en el fondo siempre lo amaste a él
-Por Dios…no hables de alguien que no está presente para defenderse…
-Pero quisieras que estuviera, para correr a su lado
-No no, no…No es Antonio. Ni siquiera esa mujer con la que te besaste en nuestra casa…Sencillamente ya no funcionará…Algo, algo se rompió aquí en mi corazón que ya no me deja continuar.
-Pues entonces fin de la farsa ¡De una buena vez...!
-No, por favor
-¿Porque no?  ¿De qué tienes miedo? Que sepan que no eres tan auténtica como creen…Que pensarían tus amistades si supieran como finges ser la esposa enamorada...la dulce maestra idealista que no puede ser capaz de perdonar.

Entonces no pude más y empecé a llorar…Y extendiendo mis brazos le grite:

¡Adelante, termina conmigo…!!!  .. Lo que queda de mi…Pero no olvides que me amaste y… yo también te amé…Recuerda eso antes dar el golpe final.
      
   


AMASTE Y FUISTE AMADO

Aunque no exista amor entre los dos
y tu soberbia esté ante mi rendida
resulta inevitable nuestro adiós…
una flor que el dolor dejó marchita.

Aunque frases hirientes han reinado
en lo que ayer llamabas nuestro mido
¡A pesar de que todo está perdido…!!!
hubo alguien que amaste y fuiste amado

No se puede decir que no hay pasado
o intentar que con una pincelada
se pudiera borrar lo edificado
por dos almas que ayer fueron amadas.

Aunque no exista amor entre los dos
y me sientas lejana, fría, ausente
aunque no existe amor entre los dos
no permitas que el rencor reine en tu mente.


Aunque frases hirientes han reinado
en lo que ayer llamabas nuestro mido
a pesar de que todo está perdido
hubo alguien que amaste… y fuiste amado.


Anida en tu alma,ante el dolor cautiva,
un elixir  de amor a tus heridas.


Autora: María del Socorro Duarte Hernández.







viernes, 6 de diciembre de 2013

ALMA DE MI POEMARIO

      Dicen que el tiempo todo lo cura, pero mientras tanto…como duele. Y que difícil el olvido cuando aún tienes el alma cargada de amor…No podía olvidar esas palabras de Christian “Nunca te prometí fidelidad”. Y era cierto pero en el fondo siempre deseas que esa persona amada sea sólo para ti… de lo contrario se necesitaría ser de amplio criterio y nunca he sido tan liberal J

     Qué rumbo tomaría ahora mi vida, me preguntaba…entonces decidí que necesitaba ocupar mis noches, era mejor así para llegar, caer rendida a mi cama y no andar pelándome con las sábanas. Entonces una tarde me fui, llegué a las 2 de la madrugada, Christian estaba en la sala, sentado, dando un sobresalto al verme llegar.

-¿Dónde has estado? Estuve a punto de hablar con tu mamá pero no quise importunarla, ¿qué te sucedió?

      Entonces pude sentir en mis labios el dulce sabor de la venganza y haciendo un gesto de desenfado recuerdo que le dije

-Por ahí, tomando la copa, ¿viste que no soy tan “complicada”? también puedo  divertirme cuando lo deseo…”Y engañarte con otro si quisiera, al igual que tú lo hiciste conmigo” Le decía en mis adentros
-Ah,”eso” Olvídalo ya por favor, lo dije en un momento de coraje, te amo…me moría de la angustia

-Pues no hay necesidad de  “complicarse” con  tanto drama, Salí a divertirme y lo seguiré haciendo, espero te quede claro…Somos una pareja en apariencia por mi padre, pero de esa puerta para adentro no somos nada…-me retiré alcanzando a escuchar el puño de Christian sobre la pared, pero era también mi corazón el que se golpeaba.  

     Después de esa noche continué saliendo y llegaba de madrugada, Christian seguramente pensaba lo peor de mi pero en realidad me iba a un restaurant que permanecía abierto  las 24 horas, también había un área de bar pero nunca entré, no me interesaba  conocer a nadie, ni saber del amor, había guardado en mi mente, en ese lugar sin llave  las palabras amor y deseo…Y las había sustituido por Poesía y trabajo.

      Así que en ese restaurant  me pasaba largas horas escribiendo en mi poemario, escribiendo, escribiendo mucha poesía mientras me servían abundantes tazas de café…Y como nunca amé mi poemario, que después de mi fe en Dios, era mi único refugio.

     
 ALMA DE MI POEMARIO

A ti te quiero
musa sencilla de virginales sueños
un día de enero
¡princesita sufrida de los cuentos!

Rosa roja de pétalos rendidos
por gotas de rocío de ayer
florecita inclinada color vino
de espinas que se duermen en mi piel.

Primorosa fragancia olor a nardo
ninfa de los arroyos subterráneos…
mar de llanto que me enternece toda
y a quien por su nostálgico ondular,
mi ser adora.

A ti te quiero
humilde campesina de mis versos
ojos de ángel y brisa de invierno
que captura mis ansias y desvelos.

Autora: María del Socorro Duarte Hernández.



  De la foto:Y bueno,este es mi poemario,ahi han quedado no sólo incalculables horas de escritura,sino lo que soy,lo que siento,lo que me gustaría ser....Y contiene algunas cartas selladas con pequeños corazones,que cuando  me piden llevarlo a alguna reunión,como mis amigas son muy curiosas siempre quitan los sellos para leer las cartas :) 

martes, 3 de diciembre de 2013

SOLEDAD

     Cuando inicias una relación, al menos en mi caso, no lo haces deseando fracasar, sino al contrario, buscando la felicidad, hacer feliz al otro porque eso te hace feliz a ti, pero no siempre es así…Que más habría querido yo, no sé por qué tuve que hacer esa reunión, nunca debí realizarla…Pero amaba a Christian y quería compensarlo por las ausencias pasadas a  causa de las enfermedades de mi padre si  hubiera sabido que estaba organizando mi propia derrota, jamás habría hecho esa fiesta, si ya se lo que piensas, que el “hubiera” no existe y tienes razón…Me atormentaba pensando, quién era esa mujer, yo no recordaba haberla invitado, sería la primera vez que se veían? en fin que más daba, se había besado con ella casi en mi propia cara, pues que se quedé con ella pensaba mientras conducía a casa de mi padre…

     Lo más rápido que pude transporté a mis padres al hospital, mi madre y yo esperamos por largas horas en la antesala de urgencias hasta que fuimos llamadas por el Doctor, Mi padre sería llevado de urgencia la quirófano por una operación de próstata, llevaba un dolor intenso que disimuló muy bien pues nunca se quejó pero era urgente su hospitalización…Mi pobre viejo…una cirugía más.

    Mi madre se quedó en la sala mientras yo me iba  casa a prepararme para pasar la noche con ella.

      Christian estaba dormido lo supe al entrar a la recamara por unas mudas de ropa. Salí rápidamente porque tenía miedo de mis deseos, de lanzarme a sus brazos buscando consuelo no, para que              engañarme, buscando el deseo, ése que quemaba mi alma.

   Al día siguiente mi padre fue operado y ahí estábamos mi madre y yo esperando para entrar a verlo.

Sus ojos se veían tan tristes y cansados pero al ver a mi madre brillaban llenos de amor…como amaba a mi madre.

 -vieja, todavía no me toca, aquí estoy. Hija…                     
-papito, eres muy fuerte papá…te ves muy bien
-Y tu hija, cómo estás te veo cansada-Un respiro de alerta me invadió aunque mi madre sin saberlo me salvaba al contestar
-Ha estado conmigo desde anoche, no ha dormido bien
-Mi hija ven…
-si papá                                                                                                       
-ven mi Socorrito, que atinado tu nombre….   ¿Y Christian? hija
-En casa papá
-Le doy gracias  adiós que lo tienes, ya puedo irme  de este mundo feliz sabiendo que tú lo eres y pensar que desconfiaba tanto de él, pero ha sido un buen hombre y te ama.

          Horas más tarde al subir al auto no pude más y empecé a llorar, me sentí impotente, fracasada, me  torturaba pensar que mi padre supiera lo que estaba viviendo así que emprendí camino, ya había tomado una decisión.

     Christian estaba en la sala, me paré frente a él con mis brazos sobre mi pecho.

-Mira, así las cosas, mi padre esta delicado, mi madre y yo no le comentamos nada pero su estado según los médicos es delicado…..Por lo cual no pienso darle la más mínima aflicción…él me cree feliz y así será para él…seguiremos juntos pero separados.

-Lo que tú digas mi vida
-Pues todo eso te digo y algo más a  partir de hoy dormiré en el estudio y diciéndole eso me di la media vuelta.
      A partir de esa noche empecé a dormir en el estudio, tomaba la biblia y leía tanto como podía para que mi alma no se llenara de amargura...

Le pedí a Dios pusiera un trozo de nieve sobre el corazón para que esa soledad que había tomado por decisión  propia congelara mis lágrimas…Y él como siempre me escuchó y así sucedió.




¡Oh, soledad de mi vida…!!!

Posesiva más de lo que quisiera
reina absoluta del “hubiera”
bella ninfa que cuida de mis recuerdos
y lo que el corazón, aún guarda de  sueños.




Autora: María del Socorro Duarte